27 noviembre 2006

--> A CAMINOS DEL SUR-2

Enlace a Caminos del Sur 2

Estrenando nueva versión beta por deferencia de la Blogger, aquí que abro una segunda parte de Caminos del Sur y sobre ese gran horizonte en formada de rincones, de paisajes, de senderos, de montañas como al alcance de la mano y que tenemos tan cercanas. Así que para los que quieran darse una escapada, una vuelta digitalizada, seguir estos humildes pasos, os invito a esta continuidad sobre la marcha, Caminos del Sur 2, y cuya dirección es la de la flecha y también la arriba indicada pinchando sobre la fotografía --> http://josemerutass.blogspot.com/

Un saludo y muchas gracias a todos los que visitáis ésta, vuestra casa. José Medina (joseme)

19 noviembre 2006

HUÉNEJA - REFUGIO EL DOCTOR



 
























HUÉNEJA-REFUGIO EL DOCTOR

La idea ya me venía rondando desde hacía algún tiempo: la de realizar sucesivas tomas de contacto con diversas peñas o clubes de senderismo que existen en nuestra provincia de Granada para efectuar un recorrido, ruta o travesía conjunta y valorar esa experiencia. Así que allá que me puse manos a las obra, hice varias llamadas, contacté con varia(o)s hasta que al final, ésta, la del Bastón, y a través de su Presidente Rafael Morales, se nos abrió de brazos para que les acompañáramos en la que tenían organizada, según programa, la del día de hoy, y que a continuación revivo y relato; y antes de que el olor a pino, el color verde, el frescor azul del agua, el olor a nieve se me escape de las manos.
La salida la realizamos en autobús desde Albolote (Granada) alrededor de la 9:00 de la mañana con dirección a Huéneja (a unos 90 km. de distancia), tomando la A-92 y desviándonos por la salida 321 y que tras unos 9 km. aproximadamente de ésta te deja en la citada localidad granadina.
El municipio de Huéneja , a 1.174 m.a., se encuentra en el límite con la provincia de Almería. La población está asentada entre dos barrancos y compuesta por barrios y núcleos habitados como Cuevas, Estación y Huertezuela. Además de su patrimonio histórico, como son sus baños árabes y la iglesia parroquial, su oferta turística se completa con las posibilidades que ofrece el entorno. También se hallan varios nacimientos de agua con propiedades minero-medicinales. Brinda multitud de caminos y veredas para tener un contacto directo con la naturaleza, practicar senderismo y bicicleta de montaña.
El origen del municipio se remonta a tiempos prehistóricos, aunque no sería hasta la época medieval cuando sus pobladores dejaran testimonio de su estancia en estas tierras. De entonces procede su denominación toponímica, derivada del árabe "wana’ya". Las versiones coinciden en que se traduce como “lira”, en alusión al arco de noventa grados que forma el tajo a cuyos bordes se asoma la localidad.
Pero volviendo a lo nuestro, y que hoy nos ocupaba con pasos y piernas, y que tras bajarnos del autobús, sobre las 10 de la mañana, nos dejó en el cruce que va hacia el Área Recreativa Los Castaños o Molino Bajo de Huéneja.
Al llegar a ésta, y tras un par de kilómetros escasos de tramo de carretera asfaltada, nos encontramos a nuestra izquierda con el propio Molino Bajo con su fachada de piedra envejecida, recientemente restaurado, y que le da nombre al área recreativa que se encuentra a escasos metros rodeada de majestuosos castaños centenarios y desde donde nos podemos incorporar también, desde la parte posterior del mismo a la conocida Ruta de los Molinos.
En este paraje, cuentan los vecinos del pueblo, que quemaban a las brujas en la antigüedad. Así, si el castaño ardía sólo por dentro se trataba de una bruja, mientras que si ardía entero la mujer resultaba ser inocente, aunque fuera demasiado tarde para salvarla. Pero...¿Y el bar en donde se servían esas pócimas? Pues estaba aún cerrado y le dejamos una aviso en la puerta colgado, el de “Reservado y completo” para la vuelta.
Continuamos ahora por un ancho camino-carretero que sale, con dirección Sur, desde la mismísima área recreativa, pasando al poco junto al letrero, al lado de una hermosa mimbre, que señala hacia la cercana Balsa de Huéneja justo por encima de nuestras cabezas y hacia la derecha. Camino que se convertiría en una pista forestal y que no abandonaríamos ya en casi toda la caminata.
La flora que hemos ido dejando atrás, poblada de olivos, encinas, castaños y vegetación propia mediterránea, a medida que avanzamos y vamos observando la separación de los estratos en la montaña, los cultivos van dando paso al pino carrasco y a la pizarra; indicando que nos encontramos en una zona de sierra elevada y que saboreamos con una parada que otra para regocijo de la vista y descanso de la joroba. A nuestra derecha dejamos un carril de tierra negruzca y que lleva a una caseta de vigilancia contra-incendios.
La pista desemboca en la que viene del Río Nacimiento y que partiendo de Jérez cruza toda la zona del Marquesado, se trata del Camino Forestal del Marquesado. Al llegar a dicho cruce, tomamos la que desciende a nuestra izquierda y nos lleva directamente hasta el Río Izfalada o de Huéneja. Aquí hacemos un pequeño alto para reagruparnos y tomarnos un tentempié junto a la cascada existente en este fresco paraje conocido como el de las Nogueras del Pecho.
Decir que hasta aquí hemos andado dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, aunque entraríamos dentro de nada en su Parque Nacional en cuanto cruzáramos la raya, cuyo límite lo marca el citado carril y cuesta arriba.
Continuamos la marcha y llegamos al Collado Arenas, más conocido popularmente como Siete Caminos y punto en donde se encuentra la linde entre Huéneja, en Granada, y Fiñana, en Almería. Proseguimos la ascensión dejando atrás el Cerro del Jabalí (1.862 m.) a nuestra mano izquierda; el largo cortafuegos que tenemos ahora delante de la vista es el que encendería nuestra mecha. Atrás se quedan algunos componentes del grupo que no quisieron darse esa ducha de espaldas., pero las vistas desde arriba tienen su recompensa: a nuestra izquierda observamos allá a lo lejos el Calar Alto de Almería con su diminuto para la vista y blanco observatorio; de frente, y de derecha a izquierda, los Peñones del Mediodía (2.341 m.) nevados difusamente y el Cerro del Almirez que intuimos por esos sobresalientes 2.517 m. y su doble cumbre; a nuestras espaldas; si nos giramos en redondo, toda la Hoya de Guadix y el pueblo de Charches en solitario, como llamándonos para que nos empadronásemos. La flora aquí cambia por completo al aumentar la altura, siendo la más abundante los piornos y rascaviejas.
Total que, tras unas cuantas zancadas más, de un cortafuegos a otro, y tras una vuelta al ruedo, tomando un camino a la izquierda, nos colocamos sobre las 14:30 h., en un par de kilómetros más de soga, delante de la puerta grande del Refugio Vivac el Doctor / El Roble con sus 2.000 m. de altitud y a punto de que nos tomara esas excitantes pulsaciones que llevábamos en nuestros interiores en forma de horizontes y paisajes.
Dicho refugio se encuentra en la Comarca del Río Nacimiento, sobre la cabecera del mismo y en la ladera Este del Cerro de las Culebrillas. Tiene una capacidad para unas 12 personas. Posee chimenea y bancos y existe una fuente encañada y arroyos a unos diez minutos de distancia.
Nosotros hacemos aquí la correspondiente parada para el avituallamiento y esos comentarios al respecto de la fuerte subida que hemos dejado tras nuestro espinazo. Y ese Maroto (organizador de la ruta) y a quien no se le acababa ni la gasolina. ¡Súper y sin plomo! Vaya mezcla explosiva y vaya mecha! Pero nada, que ha merecido la pena! Y allí estaba esa sal, convertida hoy en nieve y que nos mueve y renueva semana tras semana.
La vuelta la haríamos por el mismo camino que nos trajo, con la salvedad de que era ya todo, cómo no, “cuesta abajo” y que fuimos trochando incluso para hacer un poco de barranquismo, ese tropezón con las setas, y poder encontrarnos con el río Huéneja de nuevo quitándole unos cuantos trazos al mapa y ese trozo de descanso para las piernas a ese carril monónoto del comienzo. Ya sólo sería seguir su curso aguas abajo, cruzando de un lado a otro de sus márgenes (de derecha a izquierda) y tomar otro carril que nos deja, tras una bajaba de vereda a la altura de un magnífico cortijo rodeado de grandiosos castaños, situado por encima del Área recreativa del Molino Bajo. Una vez allí, como que a la responsable de la barra no le dio el ancho para calmar nuestras gargantas y eso que le dejamos antes el cartel de “por aquí pasamos y volveremos al regreso” con la polvareda que levantamos.
Pues eso, Rafael, Maroto y al resto de componentes de la Peña el Bastón: que fue todo un placer acompañaros, andar entre vosotros; y que seguramente, volveremos a encontrarnos. Hasta la próxima, pues, y ya hablaremos. Saludos y que nos vemos!
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DATOS BÁSICOS DE LA RUTA:
- Accesos: De Albolote (Granada) por la A-92, salida 321 - a Huéneja en autocar. Regreso: viceversa.
- Itinerario: Huéneja, Area Recreativa Molino Bajo, Camino Forestal, Río Huéneja, Collado Arenas,Cortafuegos, Refugio el Doctor.
- Trayecto: lineal
- Número de participantes: 50
- Dificultad: Media
- Duración: 7 h. (4 1/2 h. de subida y unas 2 1/2 h. de bajada, con descansos incluidos)
- Agua: Río Huéneja, pero se recomienda llevar.

12 noviembre 2006

05 noviembre 2006

15 octubre 2006

UN PUENTE SOBRE LA ALPUJARRA
























Perfil y altimetría de la ruta Capileira-La Cebadilla
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Ruta Capileira-La Cebadilla
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Pinchad aquí para descargar el track de la ruta: Capileira-La Cebadilla
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UN PUENTE SOBRE LA ALPUJARRA

Día 13-Octubre-2006¡Que ya estaba hecho! Que sobre este puente del Pilar habíamos quedado de nuevo María Angeles, Antonio, Nieves y este humilde comentarista-aventurero y reportero gráfico para dirigir nuestros pasos hacia nuestra querida Alpujarra granadina y asomarnos a ese balcón tan natural, lleno de azul, verde y blanco y sin barandas.
Para ello salimos desde Granada el viernes día 13 sobre las 5 de la tarde, con habitación reservada de antemano, ya que el puente lo aconsejaba, y con los sueños incluidos por delante hacia la bella, blanca y hospitalaria localidad de Capileira (Del latín Capillaria: cabellera, aludiendo al hecho de que este municipio es el más alto del Barranco del Poqueira). Al llegar a ella, llamamos a Jose Ramón, amigo y compañero de antiguas andanzas de mi primo Antonio y que tiene una vivienda en Bubión (Del latín bovium: terreno de bueyes). Así que allí que nos invitó para planear y comentar el itinerario que realizaríamos al día siguiente. Gracias, Jose Ramón y María Victoria, desde aquí por esa hospitalidad regalada.

Día 14-Octubre-2006
Bajamos caminando, sobre las nueve de la mañana desde Capileira (1.436 m.) a Bubión (1.300 m.), donde Jose Ramón ya nos estaba esperando para iniciar la marcha por el primer tramo que se inauguró de la GR-7 por estos lugares y que iba, y sigue yendo, desde la localidad granadina de Bubión a Pitres.
Subimos primero, dando un pequeño paseo y rodeo por el Castañar Centenario de Bubión para incorporarnos, después de aspirar y aclararnos los ojos con esos magníficos ejemplares de castaños, ya al sendero perfectamente señalizado con sus características marcas horizontales y pintadas en blanco y rojo y descrito como GR-7 – E-4, subiendo con dirección al cielo, y nunca mejor dicho, hacia la Peña o Peñón del Angel, con una breve ascensión y parada en su mismísima cumbre en el aire. Desde allí divisamos, incluso, la localidad costera de Salobreña y tomamos unas estupendas instantáneas de Pampaneira (a la que el Sol aún no había despertado y cuya palabra también proviene del latín, Pampinarium: como lugar abundante en pámpanos y tierra frondosa), de Bubión, de Capileira y de las altas cumbres de Sierra Nevada (Tajos de la Virgen - con su Fraile de Capileira incorporado – Veleta, Los Machos, Raspones de Río Seco y Puntal de la Caldera).
Continuamos con nuestra marcha hacia la Taha de Pitres cruzando por la cabecera del Barranco de la Sangre, acompañados en todo ese trayecto del camino por multitud de matas de cantueso (aunque ya seco pero aún derramando ese olor tan especial ante nuestros pasos), para visitar primero la pequeña y bonita localidad de Capilerilla donde descubrimos que una de sus calles no era más ancha que nuestros bastones. Una vecina nos dijo que era la Gran Vía y como tal y sonriendo la aceptamos. Visitamos también aquí la casa en la que Fernando Colomo rodó algunas escenas de su película “Al Sur de Granada” sobre la vida de Gerald Brenan.
Capilerilla es el núcleo más alto del municipio y a sus 1.400 m. de altitud posee el privilegio de ser el mirador natural de toda la Taha, descendiendo seguidamente hacia la hermosa localidad de Pitres para visitar "su puerto", ese que le prometió su alcalde y que consta incrito y entregado en una placa a sus habitantes... "Bárbaros de Pitres - ¿Qué queréis? - ¿Puerto de mar? - Concedío lo teneis" Y efectivamente allí estaba "el barco de Chanquete" sobre una plaza del pueblo, junto a unos blanqueados lavaderos y como para humedecer sus huesos.
Seguimos con nuestra marcha hacia abajo para adentrarnos en Mecina , núcleo principal del antiguo de Mecina-Fondales, siendo el segundo pueblo más grande de La Taha. Podemos destacar su iglesia y su trazado urbanístico perfectamente adaptado al terreno. También dispone de un manantial de agua agria. Aquí hacemos una pequeña parada para el refrigerio de las gargantas. Las Tahas -palabra árabe- eran distritos gobernados por un jefe administrativo (el alcaide) y un jefe espiritual (el alfaquí mayor) que dividieron la Alpujarra a finales de la dinastía nazarí (S.XV). Eran doce las tahas que cubrían todo el territorio alpujarreño, persistiendo sólo la de Pitres al día de la fecha, aunque antiguamente todos estos pueblos pertenecían a la Taha de Poqueyra.
Proseguimos nuestra marcha con dirección ahora a Ferreirola, diminutivo de Ferreira, su nombre equivale a "pequeña mina de hierro". Casi oculta por su emplazamiento entre barrancos, sólo la torre de su iglesia nos advierte de su presencia. Observando además cómo el cementerio está adosado a la misma, tal y como la tradición mandaba. La calidad de sus fuentes son excepcionales; la gaseosa es única en la Alpujarra, porque conjuga aguas ferruginosas con gas natural. También este pueblo conserva viejas formas de otra época como antiguos tinaos y lavaderos públicos.
En la bonita Fuente de Ferreirola, adornada de mosaicos representando distintos trabajos de labores agrícolas relativos a la vendimia y ubicada a las afueras, hacemos ese alto obligado y tomamos unas cuantas catas de sus aguas. La nota, pues que ya se sabe que de sobresaliente para arriba. Como los gases, claro…!
Después de gasearnos ese tanto hacia nuestras estrechas y secas gargantas, ahora tomamos la GR-142 que lleva a Busquistar para abandonarla en el primer desvío que nos encontramos a la izquierda y que nos lleva ahora, de cuesta y vuelta hacia arriba, al siguiente pueblo de la Taha: Atalbeitar o "barrio del veterinario" en árabe. Es un antiguo anejo de Ferreirola, y juntos formaban un solo municipio. Situado bajo el poblado mozárabe de la mezquita de Busquístar, Atalbeitar permanece hoy como uno de los lugares que mejor han conservado el tipismo de la construcción alpujarreña ya que posee todos los entresijos de las almedinas marroquíes: estrechos callejones, calles sin salida, forma y distribución de las casas. Contando además con varios manantiales con propiedades ferruginosas.
Desde Atalbeitar subimos de nuevo, primero por un tramo de su carretera asfaltada para incorporarnos de nuevo a la GR-7. Una vez cruzado el Barranco Bermejo, terminamos de nuevo en Pitres, dejando atrás antes y a nuestra izquierda un viejo refugio que aún sigue en funcionamiento y esa flora tan propia formada por centenarios castaños, robles, álamos, encinas, rascaviejas, marrubio...
Aquí se incorpora la mujer de Jose Ramón para almorzar, ya todos juntos, en un típico restaurante en la Plaza del pueblo, junto a la Iglesia de San Roque; cuyo propietario, y a partir de unos antiguos "tinaos", ha sabido transformar, elegantemente, en pequeños salones con ese aspecto rústico y alcanzando lo más típico y original de la construcción alpujarreña. Chapó, quitándonos todos sombrero y gorras, y abriendo a todos los efectos las bocas...!
Una vez terminado el almuerzo, nos despedimos de Jose Ramón que se marcha con su esposa en vehículo; y nosotros cuatro, los cuatro jinetes sobre este puente que con tristeza se iba acortando, nos dirigimos de vuelta por el camino que nos trajo hacia esta meta. Así que de Pitres a Capilerilla, nos dirigimos nuevamente y ahora “sudando la cuesta” y de aquí a Capileira, siguiendo el carril carretero para desembocar en la Carretera asfaltada de la Sierra y que viene de la Hoya del Portillo, Mulhacén y Veleta, saliendo justamente al punto indicado y señalizado en una gran roca de pizarra como “Cortijo Prado Toro". Desde aquí ya es sólo seguir cuesta abajo los 2 Km. de carretera asfaltada hasta Capileira.
Decir me queda que hemos invertido en esta marcha circular unas 5 horas (Capileira-Bubión-Capilerilla-Pitres-Mecina-Ferreirola-Atalbeitar-Pitres), y 2 h. para el regreso desde Pitres-Capilerilla-Capileira; en total 7 horas y que “El Puente” iba mereciendo la pena. Al final cena y alojamiento, que aquí mandaba el tiempo y el fresco estaba fuera.

Día 15 de Octubre de 2006

La Cebadilla

El Barranco del Poqueira (del latín porca-porcae: surco que se abre en la tierra para que despida el agua) palabra muy apropiada para referirnos a este bello barranco situado a los pies de los picos más altos de la Península Ibérica, debería de ser, sin duda, visita obligada para todo aquel que quiera conocer la Alpujarra.
Partimos de Capileira sobre las 10 h. de la mañana, después de desayunarnos unos cafés con buñuelos en otro de los restaurantes típicos del pueblo, para adentrarnos en el Valle del Poqueira, que en su tramo medio y sin ser de alta montaña, nos descubre la desnudez de las caras sur de las cumbres más altas de la Península Ibérica.
Desde las eras de Aldeire (excelentes miradores naturales del Barranco del Poqueira y de estas cumbres de Sierra Nevada) de esta localidad de Capileira, partimos hoy de nuevo los cuatro y con dirección a La Cebadilla (1.540 m.), pequeño poblado de la central eléctrica del Poqueira y que fue inaugurada en el año de 1957.
Este camino, de un kilómetro aproximadamente y que transcurre por la margen izquierda del río Poqueira, nos baja al final en picado hacia el Puente de Abuchite para subir ya por la vertiente opuesta, por el Barranco de Prado Largo caminando, en un suave pero continuado ascenso, durante unos dos kilómetros aproximadamente, entre antiguos cortijos y bancales, hasta llegar a un cortijo coronado por un transformador de la Sevillana. Las vistas del Mulhacén desde aquí, ofreciéndonos su cercana y grandiosa cara sur, son impresionantes; divisando si agudizamos un poco la vista hasta el Refugio del Poqueira, como un pequeño guión sobre este gran texto sobre el paisaje que nos ofrece la naturaleza.
Descendemos ahora hacia La Cebadilla para pasar antes, subiendo un poco y girando a nuestra izquierda por una pista de tierra, junto al lado de la Central Eléctrica del Poqueira que se encuentra a 1.540 m. de altitud, en la confluencia de los dos ríos que alumbran al Poqueira: El Toril y el Naute; formado este último por las aguas de los ríos Mulhacén, Río Seco y Veleta. El río Poqueira se junta con el río Trevélez para llegar hasta el río Guadalfeo que desemboca entre Motril y Salobreña.
Desde este paraje, fresco y espectacular, iniciamos el regreso a Capileira atravesando ya el viejo poblado de la Cebadilla construido para los trabajadores que intervinieron en la construcción de dicha Central Eléctrica. Ya sólo es seguir primero por el carril en el que nos encontramos para poco después dejarlo y continuar por un bonito sendero (trazado que discurre paralelo a una refrescante acequia) siguiendo las indicaciones que nos marcan los hitos, para descender al final por una vereda casi empedrada y que nos deja en el Barrio del Castillo, observando a nuestra llegada la curiosa formación y construcción de los “terraos” de las casas, caracterizadas por sus techumbres planas y recubiertas con esa tierra gris arcillosa del lugar y llamada “launa”
También vemos de frente la enorme Sierra de Lújar que con sus 1.817 m.a. nos cerraba este Puente del Pilar sobre el Barranco del Poqueira y que nos ha sabido a corto.
Punto y final, sobre las 2 horas P.M. y que tras esas 4 horas prácticamente paseando, subiendo y bajando, de recogida de instantes, de algunas de las fotos al margen expuestas como muestra del "calor", color y olor de estas tierras, y que tras ese otro almuerzo típico alpujarreño nos miramos de nuevo y así quedamos para los próximos pasos… Pensando y esperando que sólo el camino nos lleve y nos traiga descubriendo a cada paso, como siempre, algo nuevo.
Y con esos momentos del recuerdo, me quedo y me despido hasta la próxima!
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Trayecto: Circular en ambos recorridos.
-Número de participantes: 5 / 4
-Dificultad: Media-Baja
-Duración: 7 h. / 4h.
-Agua: en todos los pueblos